Se Bienvenido/a a mi Blog. Soy Jorge Ochoa, me agrada la teología, la fotografía, grabar algunos videos, subir algunos audios. Me gusta ir al cine. Estudié Diseño Gráfico, me encantan los animales y además soy Reverendo Metodista. Espero les agrade mi Blog pero apenas estoy comenzando en esto.
sábado, 26 de septiembre de 2015
A un año del horror de Ayotzinapa
A un año del Horror de Ayotzinapa. 43 jóvenes de la normal rural de Ayotzinapa, Guerrero, México, fueron a lo menos violentados, heridos por las balas, perseguidos, torturados y continúan desaparecidos. Tampoco hay que olvidar al equipo de futbol "Los Avispones" quienes también recibieron el ataque de un comando donde varios fallecieron y otros resultaron heridos.
Hay quien dicen que algunos o todos fueron asesinados. Lo cierto es que sus padres, amigos, compañeros y la sociedad consciente, contra todas las ráfagas de apostarle al olvido, luchan para que su llama de encontrarles con vida permanezca latente.
Muchos jóvenes crecieron escuchando las historias de que autoridades mexicanas implementaron una matanza de estudiantes en 1968, y posteriormente escucharon de los sucesos de 1971. Y hasta saben que jóvenes inconformes crearon la famosa frase “el 2 de Octubre no se olvida” y si, en efecto, seguimos sin olvidarlo…pero ahora tal vez tengamos que decir también que el “26 de Septiembre no se olvida”. Sí que no se nos olvide, porque lo peor que podríamos hacer sería olvidar, sería tanto como cerrar las cosas así para que así se queden...y pueda darse de nuevo... porque al fin y al cabo los poderosos pueden hacer lo que quieran en nuestro amado México. Porque olvidar el 26 de Septiembre sería caer en la lógica de los asesinos, tanto de los asesinos gangsteriles como los asesinos gubernamentales que a fin de cuentas muchas veces son exactamente los mismos.
Cuando escuché la noticia por primera vez a través de la radio, en un principio no pude creerlo, pasó el tiempo y confirmé la realidad de esta atrocidad. Y hasta la fecha no deja de asombrarme la barbarie, las nuevas noticias de gente que vivió de cerca los sucesos.
Es tan evidente, tan claro que el gobierno participó de tales desapariciones, de una o de otra forma, es penoso que contra viento y marea a los miembros del ejército y a otras fuerzas se les proteja para que no declaren, algo con toda seguridad estarán escondiendo.
Es inverosímil que se haya dicho que esos cuerpos hayan sido incinerados en un basurero, en una noche que estaba lloviendo y sin reunir las condiciones necesarias para destruir hasta el polvo a tantos cadáveres en tan sólo en unas horas. Al leer las crónicas de varios estudiantes en este día, todos los testimonios coinciden en que los propios policías les dispararon, lejos de protegerles que para eso se les paga, como viles servidores de mafiosos sirvieron, una vez más a los criminales que gobiernan.
En cualquier democracia real y donde exista un verdadero Estado de Derecho, el Gobernador del Estado también es responsable, e incluso al menos por como fue llevada la investigación a modo para cuadrar con la “verdad histórica” --sumado a muchos casos de corrupción-- Peña Nieto ya tenía que haberse ido, tal y como fue destituido recientemente el presidente de Guatemala.
Pero eso no es lo peor ¿hay cosas peores? si, claro que si, y es que lo sucedido en Ayotzinapa no es un hecho aislado, el pueblo de México vive momentos de zozobra infringidos por los criminales gangsteriles del crimen organizado o desorganizado, y por los otros criminales, los que están enquistados en el gobierno, en los partidos políticos, en el sistema, en las estructuras sistémicas que cada día nos empobrecen más.
Mientras periodistas chayoteros (que reciben sobornos o ayudas) tratan de defender al gobierno pase lo que pase, incluso algunos haciendo montajes (no olvidemos el telenovelesco montaje en otro caso del tristemente célebre Moret, no olvidemos los videos de los videoescándalos donde Trujillo tuvo bastante que ver, no olvidemos al soldado del PRI, Jacobo que durante lustros sirvió fielmente a su amo aunque al último trató de autoredimirse un poquito), y otros tantos…. y claro no olvidemos a los chayoteros actuales, los Dóriga, los Arreola, los Marín, los Alemán y una larga lista. Que hacen circo, maroma y teatro para hacerle ver a la población que en México se vive un clima de justicia y que nuestras instituciones cumplen su deber conforme a la Constitución y a los intereses del pueblo. Mientras a los periodistas decentes se les despide, se les persigue o se les mata.
A la distancia me uno a la oración en favor de los 43 normalistas desaparecidos, a favor de sus padres y de quienes claman justicia. Pero también creo en la veracidad de “orar marchando”, es decir orar y haciendo. Hoy día, más que nunca, debemos estar al lado de los sufrientes y no de los poderosos. Mal haría la Iglesia con su silencio e inacción validar tan detestables crímenes. Tomar la postura por el olvido o la indiferencia en realidad es estar de parte de los poderosos. No permitamos que la tentación de olvidar nos gane ni como pueblo, ni como Iglesia. Mil gracias a los extranjeros conscientes que se han sumado a estas demandas y que tampoco pretenden que este crimen se olvide.
Mi solidaridad y cariño es con los 43 normalistas desaparecidos, con sus padres, sus amigos. Con el equipo "los avispones", con tantos y tantas sufrientes en mi México amado. Que Cristo les bendiga y nos bendiga a todos, nos ayude a no olvidar y a seguir dando fortaleza para creer que podemos mediante nuestro trabajo hacer cambiar para bien nuestra gran Patria.
Rev. Jorge Ochoa
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