sábado, 23 de mayo de 2015

Monseñor Oscar Arnulfo Romero hoy un Pastor Metodista te muestra admiración y respeto.

Hoy es un día 23 de mayo de 2015 muy especial, me uno a la alegría de mis hermanos y hermanas salvadoreños. Hoy finalmente después de un tortuoso proceso lleno de intrigas e injusticias Monseñor Oscar Arnulfo Romero es beatificado.

Es probable que gente poco enterada por una parte y otros educados con modelos evangelicales se sorprendan de mis palabras por ser yo un ministro Metodista. Muchos evangélicos y algún número de protestantes se espantarán de que un pastor metodista mexicano muestre su admiración a este profeta de Dios.

Monseñor Romero es una figura tan relevante que logra unir a católicos, evangélicos, protestantes y en general a la sociedad salvadoreña. Es un hombre cuya memoria y ejemplo resuena con poder por haber estado al lado de los pobres y entre otras razones por ser un ser humano profundamente coherente entre su fe, su liderazgo, su testimonio y su martirio.

Su beatificación de este 23 de mayo no significa que yo suponga que algo sucede en el cielo fuera de lo que ya ha sucedido. Pero si significa al fin el reconocimiento de los pobres, el reconocimiento de que este hombre fue cobardemente asesinado en martirio por defender a los pobres ante los poderosos que siguen haciendo de las suyas.

Este día reviste también de muchos actos simbólicos, uno de los que mas disfruto es que contra todas las fuerzas del imperialismo de derecha de nuevo la Teología de la Liberación es reivindicada. Por ejemplo en Estados Unidos he escuchado hasta el cansancio que “esa teología” es algo así como una rareza que nadie debe tomarse en serio. En más de una vez profesores doctores en Teología me han animado a no profundizar mucho en la Teología de la Liberación y algunos de sus argumentos más importantes que ofrecen estos “doctores en teología" es que ya casi nadie la profesa y que “no está de moda” en los seminarios y escuelas de los países desarrollados. Siento tanta animadversión cuando gente tan respetada por algunos círculos aporten ese tipo de argumentos que siento pena no sólo por ellos sino sobre todos por quienes para no contrariarles hacen caso de sus consejos.

No, no creo que hoy cambia el cielo, lo que me importa es que cambie la tierra, por ello estoy contento con la beatificación de Monseñor Romero. Porque eso significa que su asesinato perpetrado por la defensa de los pobres, por la defensa de los derechos humanos, por su lucha contra la dictadura y contra los abusos de las fuerzas armadas fue realizando una verdadera labor profética y no un asesinado más. Y esto anima a todos aquellos que están comprometidos por la liberación aquí y ahora.

Como son las cosas, como es la política a Juan Pablo II quién se opuso al reconocimiento de Monseñor Romero como mártir ya hasta se le canonizó, pero Monseñor Romero que en verdad estuvo con su pueblo se le pone en un paso menor, la beatificación, bueno el paso es importante.

Recuerdo con mucho cariño hace diez años cuando en el XXV Aniversario luctuoso de Monseñor Romero tres metodistas mexicanos el Pastor José Luis Oyoque​ y el hoy Director Académico o Decano del SMDGBC Pete Zavala​ estuvimos presentes en el El Salvador y por primera vez visitamos el Hospitalito, lugar del asesinato cobarde de Monseñor Romero y el recinto donde fueron asesinados los Mártires de la UCA. Cómo olvidar a Don Samuel Ruíz y su sencillez, cómo olvidar las conferencias de Jon Sobrino y del teólogo belga José Comblin.

Después de ese viaje por los cursos a los que soy invitado compartir en El Salvador he ido varias veces a los mismos lugares y siempre me emociono al recordar la obra de aquella persona que considero un verdadero ejemplo a seguir. Desde mi punto de vista Monseñor Oscar Arnulfo Romero es el ejemlo a seguir de todo líder cristiano.

Monseñor Romero hoy un Metodista mexicano te muestra su admiración y respeto. Ojalá hayan más hombres comprometidos con los pobres como tú. No, no creo que hoy ocurra un cambio en el cielo, ojalá si haya un cambio aquí en la tierra que es en donde los necesitamos.

Amigos salvadoreños y salvadoreñas un abrazo. Felicitaciones a aquellos que nunca bajaron los brazos. No cabe duda que Moseñor Romero es un santo del pueblo.

Fotografía de Monseñor Romero que trató de ser destruida cuando se perpetró el asesinato de los mártires de la UCA


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